A la deriva

Acaba de terminar la retransmisión por Internet del Pleno del Ayuntamiento de Alcalá de Henares del mes de septiembre.

Ha sido largo, tedioso y, en muchos momentos, absolutamente prescindible. Algunas de las mociones casi no merecían ni tratarse en una comisión sectorial y otras pretendían convertir el salón de plenos en una conferencia internacional de paz. El Equipo de gobierno ha pretendido modificar el sentido de la mayor parte de las mociones de la oposición y la oposición apenas ha arañado la coraza de desprecio con la que se viste la mayor parte de los concejales del equipo de gobierno.

El PSOE ha metido el dedo en el ojo del PP haciendo más visible la división que existe. De hecho, la simple marcha del Pleno ha dejado en evidencia que los dos sectores del PP de Alcalá no mantienen la comunicación suficiente. En algunos momentos, los nuevos, los de la “lista casi, casi, casi limpia”, parecían desconocer que el pasado de gestión municipal se escribe con “PP” de error y de mal hecho. Es probable que si la comunicación fuese más fluida no se tomaran algunas posturas y tonos que, teniendo el gobierno la última palabra, siempre se vuelven en contra.

Ser Henares ha difundido la noticia de que el Ayuntamiento de Alcalá deberá pagar casi 300.000 euros a la anterior Interventora Municipal en su condición de “casera” de la Concejalía de Educación. ¡Ya!, puede que lo que acabo de decir no se entienda bien; es lógico, es que no hay quien lo entienda.

El gobierno de Bartolomé González arrendó un edificio propiedad de la que entonces era Interventora Municipal,la misma que no puso ningún reparo a ninguno de lo múltiples pagos a medios de comunicación local sin contrato y sin concurso que, en cuanto se jubiló, comenzaron a ser “reparados” por su predecesor. La enorme irregularidad que suponía que el Ayuntamiento tuviese como proveedora a la responsable de la fiscalización de todas sus cuentas no tuvo ninguna advertencia legal del secretario municipal ni de ningún miembro del gabinete jurídico… ¡alucinante!

Para coronar semejante dislate, el heredero Bello, alcalde durante 3 años sin haber pasado por las urnas y responsable de como ha quedado el PP de Alcalá, rompió unilateralmente el contrato permitiendo que una denuncia de la exinterventora pudiera prosperar en los juzgados. Al primer error, otro error más grande que nos va a costar casi 300.000 euros.

Con semejantes ejemplos de gestión un partido ordenado, cohexionado y cabal lo tendría muy difícil para volver a gobernar pero, encima, si el partido está dividido, roto y con concejales que van desde el mentiroso hasta el ineficaz, las probabilidades son nulas.

La catarsis de la que más de una vez he hablado como absolutamente necesaria para el PP de Alcalá, no lo es menos ahora. Los viejos concejales no sirven y los nuevos no terminan de saber por donde les da el aire y siguen sin demostrar ser capaces de cambiar el rumbo de la nave a la deriva que es hoy el PP de Alcalá.

Llego (Artículo publicado el 20 de septiembre de 2016 en la App de Portal Local)

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