¿Centenario?

¿De verdad este año celebramos el IV Centenario de la muerte de Cervantes? Bueno, cronológicamente así es pero yo creo que nadie apostaría que así está siendo o, como mucho, deberíamos decir que las celebraciones brillan por su ausencia.

Inmediatamente después de hacer este comentario, los que lo lean pensarán que estoy criticando a los partidos que se acumulan en el gobierno municipal actual pero, lo cierto es que no es del todo así. Los gobiernos anteriores del PP también tienen gran parte de responsabilidad del desaguisado actual y del deslavazado y descolorido homenaje a nuestro insigne vecino.

Tampoco el resto de administraciones (el gobierno de la nación y el de la Comunidad) son culpables porque un evento como el que se celebra este año debería llevar preparándose no menos de tres años atrás y contar con una dotación económica a la altura. Nada de eso ha ocurrido y el eco de las celebraciones de Cervantes apenas van a llegar a oírse a Meco o Torrejón.

Ustedes creen que algún francés, italiano, inglés o alemán tiene algún conocimiento sobre el hecho de que en esta ciudad a medio camino entre la Alcarría y la Mancha en la que vivimos se celebra el centenario del más grande autor de la historia de la humanidad. No creo que no.

¿Qué trabajo se ha hecho para difundir el evento internacionalmente?, ¿qué evento de “castañuelas” de verdad, que se haya difundido por sí solo, se ha programado?, ¿cómo hemos preparado la ciudad para recibir a los ilustres visitantes que tendrían que querer venir?

Todas esas preguntas tienen respuestas negativas pero es que la falta de planificación que desemboca en situaciones penosas, como la organización de este Centenario, alcanza a no menos que 10 años atrás.

El crecimiento vegetativo de esta ciudad en la última década tendría que haber permitido generar una corriente de ingresos, vía impuestos, que debería haber sido invertida en la mejora llamativa de la ciudad y su preparación para convertirla en la Ciudad Patrimonio que todos deseamos (visite los centros históricos de Segovia, Ávila, etc. y sabrá a lo que me refiero). Nada de eso, la parte del león se fue en la creación de una elefantiásica estructura funcionarial con sueldos y privilegios muy por encima de sus merecimientos y de lo que Alcalá puede permitirse. La mitad de cada presupuesto se va en el capítulo I. El resultado de esa última década es, para mayor INRI, una casta ineficiente y una deuda municipal que ha hipotecado nuestro presente y futuro.

Nadie se ha detenido a pensar en un proyecto a 10 años. Las inversiones realizadas en los últimos años en infraestructuras (comisaría o túnel de la Fiat) no son competencia municipal pero se pagaron con dinero municipal; son solo un par de ejemplos. ¿Alguien me puede decir dónde está en la ciudad el dinero gastado en esta última década?

Si vistan Torrejón y, sobre todo, si la visitaron hace 10-15 años, abren visto el gran cambio que ha experimentado y, aunque no está dotada del patrimonio histórico que adorna Alcalá, ahora es una ciudad bonita que atrae. Su gran déficit municipal tiene explicación, que no justificación, pero ¿qué ha pasado aquí?

Y no veo que hayan llegado los políticos que prefieran mirar el futuro de la ciudad en vez de su corto plazo político. Espero que algún día llegue uno que nos diga qué quiere para la Alcalá de 2025 y qué hay que hacer para que ese año, si no puede ser antes, nuestra ciudad sea un referente mundial y que, igual que cualquier español que visita Inglaterra (Londres aparte) visita Oxford o Bath, que cualquier extranjero que rinda visita al Museo del Prado, tenga la clara intención de venir a Alcalá, como ahora lo tienen en visitar Toledo, Aranjuez o Chinchón.

¿Hasta cuando vamos a seguir viviendo “al día”?

Llego (Artículo publicado el 9 de septiembre de 2016 en la App de Portal Local)

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