De manual

La noticia local de hoy ha salido en un medio nacional. ABC publicaba hoy una información en la que afirmaba que algunas de las subvenciones aprobadas por el Equipo de Gobierno se habían entregado a asociaciones a las que pertenecen miembros de Somos Alcalá y, en algún caso, hasta concejales.

Esta noticia extiende un halo de sospecha sobre el concurso y el procedimiento que se llevó a cabo para otorgar los 40.000 euros que los concejales de Somos Alcalá decidieron dejar de cobrar en sus salarios. La reducción de sus emolumentos no ha supuesto ningún ahorro para el Consistorio por cuanto esa cantidad de dinero se ha dedicado a lo que los concejales han querido; financiación de asociaciones locales con proyectos “sociales”.

Los concejales de Somos Alcalá tuvieron oportunidad de renunciar a la parte que decidieran de su salario y que esa renuncia fuera llevada a Pleno, como infructuosamente trataron de hacer los dos concejales de UPYD en la pasada legislatura porque el alcalde se negó. Sin embargo, decidieron montar su pequeño Plan Marshall de apoyo económico a las asociaciones locales que mejor entendieran las condiciones redactadas por ellos mismos. Seguramente sin ninguna intención política oculta, claro (sic).

Nunca sabremos si no habría sido más social que el dinero de esa rebaja salarial hubiese servido para reducir el déficit municipal, aunque fuera en una minúscula porción.

La contestación del Equipo de Gobierno, a través de una nota oficial, ha sido dejar claro que el procedimiento llevado a cabo ha sido totalmente “legal”, “transparente” e “imparcial”. Sin embargo, me hubiese gustado que hubiese habido una explicación a las acusaciones de que miembros de Somos Alcalá (o de alguno de los partidos que se unieron para la formación de la agrupación de electores) forman parte de algunas de las entidades beneficiadas por el dinero municipal.

En este tema encuentro tres aspectos a tener en cuenta. El político; porque me parece discutible el hecho de que se dedique un presunto ahorro salarial a subvenciones de asociaciones locales. El legal; porque sería necesario saber con todo lujo de detalles que el procedimiento no se vio viciado en ningún momento. Y el ético; porque no resultaría ético que entre las asociaciones beneficiadas se encontraran alguna a la que pertenecieran concejales de Somos Alcalá o miembros de los partidos que forman la unión de electores con la que concurrieron a las elecciones locales.

Nos encontramos con uno de esos temas en los que la legalidad y la ética pueden divergir. Habrá que seguirlo con detenimiento.

He escuchado algunas de las declaraciones de Suso Abad en Ser Henares al preguntarle sobre la noticia de ABC. No le ha costado mucho discernir que la misma salía del PP de Alcalá y los calificativos que ha vertido a la labor de oposición de los populares me recordaban a los que en legislaturas pasadas empleaban los propios populares a criticas de socialistas o de concejales de UPYD. Me he quedado con la sensación de que los manuales del “buen político de gobierno” o del “buen político de oposición” se aplican siempre de la misma manera aunque los partidos cambien de función de una legislatura a otra… Sic transit gloria mundi

(Artículo publicado el 12 de diciembre de 2016 en la App de Portal Local)

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