De profesión; sus elecciones

Los líderes de los pricipales partidos políticos españoles (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) han sido incapaces de llegar a acuerdos y entender el deseo de los españoles. A todos nos llamaron a votar el pasado 20-D pero, por lo visto, vamos a tener que volver a hacerlo poco más de seis meses después.

Es como si estos políticos nos dijeran a todos, «no nos vale lo que habéis decidido con vuestros votos, tenéis que cambiar de idea y volver a decirnos lo que hay que hacer». Una desgracia, estos líderes.

Y lo increíble es que los mismos que han sido incapaces de alcanzar pactos y buscar puntos de acuerdo, son los que van a encabezar a sus respectivos partidos en las nuevas elecciones. Un despropósito, carente de toda lógica. Lo que han demostrado estos líderes es que no son capaces, que no son merecedores de ese liderazgo y, en mi opinión, deberían abandonar.

Es cierto que hay grados en la incapacidad demostrada. El más inútil de todos, el actual presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Pocos presidentes han logrado tan elevado grado de acuerdo entre sus contrincantes políticos en la idea de que no puede continuar al frente del gobierno. Lo extraño es que esa misma unanimidad no se dé también en el interior su partido, pues la calidad de su gestión en los últimos años deja mucho que desear. Habiendo sido el líder del partido más votado, ha sido incapaz de lograr un acuerdo y lo tenía a tiro de renuncia a presidir el gobierno, pero no. Fue capaz de decirle al Rey, «paso de nominaciones».

El socialista Pedro Sánchez es el que me merece más respeto por el trabajo realizado. Logró un acuerdo de gobierno con Ciudadanos (Albert Rivera) y se presentó a una Sesión de Investidura sabiendo de la dificultad de obtener los votos suficientes. Buscó que las elecciones no tuvieran que repetirse hasta el último momento. Gracias a Dios, no cedió ante la posibilidad de ser Presidente a cualquier precio pactando con Podemos y los independentistas (tanto monta, monta tanto).

También merece mi consideración la actitud del líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Nunca pretendió ser la pieza maestra de un acuerdo tripartito (al modo «Borgen»). Buscó acuerdos, tuvo claro que eso significaba ceder en sus posiciones de partida y también supo que hay límites que la democracia española no debe cruzar, como el pacto con los que buscan la desunión de España.

Y después está Podemos y sus «mareas» agregadas. Una suerte de extremistas de izquierda encantados con las dictaduras como Venezuela, Cuba, Irán, capaces de catalogar al terrorista Otegi como «hombre de paz» y defender el referendum en las regiones españolas con mayor sentimiento separatista aun en contra de la ley.

Bueno, pues todos ellos van a repetir pidiéndonos la misma opinión que dimos hace unos meses. Habrá que analizar bien todo y cambiar de opinión en función de lo que han hecho y han dejado de hacer en estos meses, en los que se supone que tenían la obligación de alcanzar pactos y acuerdos para formar un nuevo gobierno. Cuando más avanzados somos como país, peores políticos tenemos.

(Artículo publicado el 27 de abril de 2016 en la App de Portal Local)

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