Debate o lo que sea

Formalmente, hoy se ha celebrado un Debate sobre la gestión de la Junta de Gobierno Local, una especie de debate del “estado de la ciudad”. Sin embargo, lo que debería haber sido un enriquecedor debate entre los miembros del gobierno y la oposición sobre los actos de unos y las teorías de otros, se ha vuelto a convertir es un esperpento a la altura de los políticos que nos representan que no a la altura de lo que merece esta ciudad.

El primer hecho destacable es que, estando regulado este tipo de debates en el Reglamento Interno del Ayuntamiento de Alcalá desde 2006, nunca antes se había celebrado. Claro que lo de hoy no creo que pueda considerarse “celebrado”. Digamos que, por lo menos en esta ocasión, se ha convocado. Pero es raro que, en la legislatura anterior, donde el PP no contaba con mayoría absoluta, nadie de la oposición solicitase la convocatoria de este debate donde el Equipo de Gobierno debe presentar lo que ha realizado en el último año y la oposición interpelar por no haberlo hecho mejor o por no haber hecho otra cosa… debatir en política, vamos.

Lo que ha ocurrido hoy ha mostrado, bien a las claras, la nula capacidad de representación de los miembros de la oposición y del Equipo de Gobierno de Alcalá de Henares, con el alcalde a la cabeza, de los intereses de los ciudadanos de Alcalá de Henares.

Tanto los concejales del PP como de Ciudadanos han explicado poco y mal sus razones para abandonar un Pleno que ambos había solicitado anteriormente a través de sendas mociones en otros Plenos ordinarios. Abandonando el Pleno han pretendido dejar constancia de su protesta por la falta real de debate pero, precisamente por ese abandono, se han incapacitado a mostrar su rechazo a las formas dictadas por el alcalde para celebrar el debate del “estado de la ciudad”.

La oposición se ha equivocado y ha permitido que el tripartito que gobierna Alcalá se arme de razones para criticar su actitud y poner énfasis en la falta de aptitud personal de los ediles. El abandono del Pleno ha permitido al Equipo de Gobierno no solo salir indemne del “debate” sino, además, reforzados por las razones que, gentilmente, la oposición les ha prestado.

Por el otro lado, el portavoz municipal ha dictado hoy el que, probablemente, ha sido su peor discurso de los plenos en los que le vengo siguiendo que, si bien no puedo asegurar que hayan sido todos, sí la mayoría. Del escaso tiempo que el alcalde le ha dejado hablar, probablemente limitado porque apenas había nadie en la oposición para escuchar, se ha dedicado la mayor parte del tiempo a asaetear la estampida opositora, dedicándoles una buena ración de críticas, muchas de las cuales eran completamente merecidas. Pero cuando se ha puesto a lo importante, a la razón por la que se había convocado el Pleno, cuando ha llegado el momento de explicar la acción del gobierno durante el último año, se ha dedicado a esbozar una serie de acciones cuyo desorden, falta de concreción y escaso análisis de las consecuencias para la ciudad ha devenido en un rollo insoportable.

Lo único positivo que he podido extraer es que, por lo menos los socialistas alcalaínos, consideran que lo que está haciendo Puigdemont, el presidente de la Generalidad de Cataluña, al proponer la celebración de un referendum para decidir la independencia de esa región española, es una ilegalidad. No sé si, como portavoz del gobierno municipal, expresaba una opinión de todos los partidos que lo componen. Fernández Lara ha asegurado que los concejales del PP y Ciudadanos que habían abandonado el Pleno eran los “puigdemont” de Alcalá por mostrarse “insumisos” al Reglamento y actuar en “contra de la legalidad” dictada por el Secretario del Pleno. Ha defendido que no se puede permitir nunca ir en contra de las leyes… ¡ojalá todos los socialistas de “esta nación llamada España” lo tuvieran tan claro! Me gustaría saber si los concejales de Somos Alcalá, los que pertenecen a Podemos y los que se encuentran tan próximos a esa formación, consideran que “hacer un puigdemont” es incumplir la legislación vigente, como se ha achacado hoy a los concejales populares y de Ciudadanos.

Y, finalmente, el alcalde que ha dirigido un esperpento, incapaz de administrar equilibradamente el “debate” de hoy, de igual modo que lleva siendo parcial en los últimos Plenos permitiendo a los suyos lo que critica, de forma directa y despechada, a los concejales de la oposición. Hoy, para empezar el dislate, ha cedido el uso de la palabra al Secretario General de Pleno que ha hecho una interpretación a medida del interés del equipo de gobierno, del pésimamente redactado artículo del Reglamento Interno del Ayuntamiento de Alcalá que rige la celebración del Debate sobre la gestión de la Junta de Gobierno Local. El Secretario del Pleno ha vuelto a demostrar hoy que es capaz de respaldar cualquier necesidad que le venga expresada por el gobernante de turno, sea éste del color que sea. Quizá algún día, cuando se sustancien las causas penales en las que cristalizarán las investigaciones sobre lo que ha ocurrido en Alcalá de Henares, alguien se pregunte por qué ningún órgano de control puso coto a tiempo a todos los tejemanejes cometidos durante tanto años.

Porque si Fernández Lara ha comenzado restregando los más de dos millones de euros que el Ayuntamiento se ha visto obligado a pagar por la ruptura unilateral de varios alquileres municipales, alguien debería destacar que, cuando se decidieron y legitimaron esas “rupturas unilaterales” el Secretario y el Interventor eran las mismas personas que lo siguen siendo hoy. Es decir, que los principales representantes de los órganos de control de la gestión que hacen los políticos de hoy, son los mismos que lo eran ayer, cuando se cometieron tantas y tantas irregularidades que han aflorado, afloran y aflorarán. Esto resulta muy poco tranquilizador sobre la calidad de la gestión que pueden estar llevando a cabo los concejales de PSOE, Somos Alcalá y Pilar Fernández.

Lo dicho, el nivel mostrado hoy por unos y otros en el lugar donde se sustancia la representación de los ciudadanos de Alcalá de Henares ha sido pésimo desde el punto de vista político y humano. Lo de hoy, que podría haber sido un debate enriquecedor, un punto de partida para que gobierno y oposición muestre sus capacidades a la ciudadanía, se ha convertido en un patio de recreo de unos niños de primaria (por cierto que no faltaba un representante real de este colectivo, “si Bescansa se lleva a su bebé a una sesión constitutiva del Parlamento, ¿por qué no me voy a llevar al chaval al Salón de Plenos?”, ha debido pensar) donde todos han mostrado lo peor de la casta política que hemos elegido y que, desgraciadamente, nos representa. Esto ni ha sido un debate ni ha sido nada…

(Artículo publicado el 12 de abril de 2017 en la App de Portal Local)

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