El aro

En la presente legislatura, en el ámbito municipal de Alcalá, se abrieron muchas incógnitas por la renovación profunda la distribución de concejales entre partidos.

En Alcalá, estábamos acostumbrados a 3 partidos (PP, PSOE, IU), ya fue raro que hubiese 5 partidos en la anterior (UPyD y la extrema derecha), pero es que en la actual hay hasta 6. También ha sido novedad la creación de un gobierno en el que se agregaron tres partidos, bueno, uno de ellos es una agrupación de electores, o así se presentaron formalmente.

Entre las incógnitas de las que hablaba, la que más me interesaba era conocer el resultado del encastre de los concejales de Somos Alcalá, representantes de la izquierda radical de Podemos, en el gobierno local. No en vano, los actuales concejales no estaba ligados a la política con anterioridad y llegaron al Consistorio con muchas ideas y muy poco conocimiento de lo que ocurría en el Convento de Agonizantes.

Aposté conmigo mismo quien tendría que adaptarse a quién; si el PSOE a las nuevas y radicales ideas de Somos Alcalá o si bien ocurriría al contrario. Menos mal que no aposté fuerte por los chicos de Podemos (sí, pongo chicos porque hago un uso correcto del genérico en masculino no como ellos que no saben respetar ni las normas del español) porque han demostrado una formidable capacidad de maleabilidad y han “pasado por el aro” que les ha puesto el PSOE en más de una ocasión en lo que llevamos de legislatura.

Ya en las negociaciones iniciales, esas con las que tanto disfruté porque se grabaron en vídeo (esas y ya no hemos vuelto a ver más vídeos de reuniones ni comisiones ni junta de portavoces ni nada de eso, vamos como antes) aparecieron las primeras “pasadas por el aro”, como en el tema del Interventor municipal; los concejales de Somos pedían que la plaza se concediera por concurso pero ahí tienen al mismo Interventor municipal (cobrando un verdadero pastizal) colocado a dedo por el PP con la aquiescencia del PSOE. En ese momento comenzó la disolución de la supuesta “ferrea” voluntad de Somos Alcalá de hacer las cosas de una forma distinta, de crear una nueva política municipal.

Después, los salarios, los cargos de confianza, la falta de transparencia de la mayoría de las decisiones, la “autoritas” del alcalde y, finalmente, la última “pasada por el aro” de apoyar la decisión de construir una planta única de gestión de residuos en Loeches y además, intentar venderlo públicamente como un éxito de su política… risible.

No quiero decir que las decisiones tomadas hayan sido equivocadas pero sí afirmo que la mayoría de ellas se contradicen con las expectativas creadas por los concejales de Somos Alcalá de hacer una nueva política y de hacerlo desde el gobierno municipal.

Sigo teniendo la sensación de que no se levantan las alfombras lo suficiente para que sepamos todo lo que se hizo mal con anterioridad y, a la par, empiezo a sospechar que mientras se levantan ligeramente algunas esquinas, por otras se sigue ocultando nuevos polvos…

No perdí la apuesta conmigo mismo porque tenía muy claro que los representantes de la “nueva política” iban a “pasar por el aro” pero, francamente, pensé que opondrían algo más de resistencia.

Llego (Artículo publicado el 12 de julio de 2016 en la App de Portal Local)

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