El inútil

El PP de Alcalá cuenta entre sus concejales con uno conocido a nivel nacional por haber quemado propaganda de su propio partido y mofarse de ello. Para mayor INRI, permitió que lo grabaran en vídeo, demostrando las escasas luces que atesora. Después, cuando las imágenes aparecieron en los medios, negó su veracidad, mintiendo a un medio de comunicación, lo que da idea de su integridad.

Pues ahí le tienen; presidiendo las Nuevas Generaciones del PP, siendo concejal, apareciendo en todas las fotos de todos los saraos que organiza el partido (por lo visto, a nadie ofende su presencia) y convocando un comité ejecutivo de “sus NNGG” con intención de remodelar a los componentes del mismo, supongo, con intención de legitimar su interino cargo tras el nombramiento de los acólitos.

El sujeto está siendo investigado por un expediente abierto de la Comisión de Garantías de su partido por los hechos acaecidos que debería suspenderle de militancia. Quemó propaganda de su propio partido, mintió a la prensa y ha dejado más perlas como el comentario sobre sus compañeros concejales que difundió a través de un mensaje de audio de WhatsApp que fue publicado por Portal Local. Una lumbrera, vamos.

Pues ahí le tienen; haciendo de su capa un sayo, apartado de la mecánica de su grupo, cobrando la sopa boba, demostrando su incapacidad pero pudiendo presumir de ser presidente de NNGG del PP de Alcalá.

Debe de pensar que si Isoldi, con todos los desaguisados de la última década que tiene que tapar, cuando el PP gobernaba, como Concierto botellón, operación Púnica con Cofely y Walter Music, puede presentarse como candidato, por qué él, por muy nulidad que sea, no va a poder aspirar a seguir viviendo de la política.

Ya ha demostrado su incapacidad y su falta de merecimientos para ser concejal pero, oye, ha logrado que su primer salario fuese un salario público. Se trata de un perfil que encanta a los partidos porque está dispuesto a cualquier cosa con tal de seguir manteniéndose dentro de esa estructura cerrada de los partidos donde tiene más valor la sumisión que la capacidad.

Y así le va al PP de Alcalá, claro. Con tanto Matías Pérez Marco suelto no hay manera de convencer a la gente que se dispone de capacidad para gobernar.

Este PP de Alcalá sigue batiendo el record de calamidad política, cuyo listón tan bajo dejó el ínclito Javier Bello. No se preocupen que con Marcelo Isoldi y Matías Pérez Marco a los mandos de PP y NNGG, se seguirá ahondando su descrédito.

Llego (Artículo publicado el 20 de octubre de 2016 en la App de Portal Local)

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