¡Esa nota!

El viernes, tres días después del Pleno, el Grupo Municipal del PP “perpetró” una nota de prensa en la que acusaba a PSOE, IU y UPyD de actitud anti-democrática por haber aprobado una moción en la que se declara “persona non-grata” al consejero de Sanidad, Javier Fernández Lasquetty.

Que la nota fuera remitida el viernes, habiendo pasado tres días, indica que alguien ha dado un toque del atención, probablemente desde el PP de Madrid, para que se hiciera algo.

La redacción de la misma, indica la rapidez con la que se ha hecho, así que el retraso no se ha debido a que se haya meditado mucho. Simplemente, se ha intentado “cubrir el expediente”, realizar el encargo.

Parece claro que el Grupo Municipal del PP no había valorado lo suficiente, las consecuencias de que esa moción resultara aprobada. A pesar de que la declaración no tiene efecto formal alguno, el titular (que es lo que estamos acostumbrados a leer porque nadie hace un análisis un poco más profundo que eso) resulta demoledor: El Ayuntamiento de Alcalá declara “persona non grata” al Consejero de Sanidad. Cuando la noticia salta a los medios nacionales y es reproducida, se extiende la idea de que es una buena forma de atacar la política de recortes en Sanidad de los gobiernos regionales del PP.  Probablemente, no será el único caso, a partir de ahora.

Claro, nadie en Alcalá lo vio venir y hasta que no se les dio el toque, pues no hicieron nada.

Claro que para la nota que han enviado…

La pobreza argumental de la nota despunta ya en la primera línea: “extraordinaria simpleza política sin consecuencia institucional alguna”. Si es un tontería política y si no tiene consecuencia ninguna, ¿por qué emiten una nota?

Y en el segundo párrafo, habiendo cogido carrerilla, califican como “lamentable la actitud antidemocrática de PSOE, IU y UPyd, a la que, por otro lado nos tienen acostumbrados, de estigmatizar y señalar a alguien por la simple discrepancia política”. Vuelvo a lo mismo, si el hecho no tiene consecuencia alguna, ¿cómo que estigmatizan?. Y, ¿qué clase de democracia entiende este PP de Alcalá que cree que no se puede criticar cuando se mantiene una discrepancia política con alguien? No está bien encajado el concepto.

Si tienes discrepancias políticas con alguien, le criticas. Si puedes, le criticas más. Y si cuentas con el apoyo suficiente, le das el título de negado. Y no hay nada más saludable que la crítica y nada más democrático que obtener la suma de los votos suficiente para dejar esa crítica bien clarita.

Después, en la nota, para justificar su salida de pata de banco anterior, afirma el PP que “rechazamos enérgicamente este tipo de comportamientos y apostamos por el diálogo y el debate constructivo, nunca por señalar personalmente a quienes ejercen con lealtad el cargo y las funciones para las que han sido designados”. En el Pleno hubo debate y recuerdo críticas del PP, intento de reprobaciones a ministros y a líderes del PSOE, cuando estaban en la oposición, que me parecieron correctos y apoyé en su momento. Débil memoria.

Lo que viene a traslucir todo esto es que, el cachete que ha recibido el Equipo de Gobierno del PP por la aprobación de esa moción, les ha puesto es una situación un poco más delicada de la que ya estaban y, por lo visto, la única medida que han sabido tomar es hacer pública una nota de condena al hecho de la que, el mayor condenado, es el propio Grupo Municipal del PP por la absurda queja, la incoherente redacción y la tardanza en su envío.

Y ya, el último párrafo es para caerse de espaldas. Los que critican de antidemocráticos a los demás grupos, ponen en duda el sistema de representación de nuestra democracia cuando afirman que “se muestra totalmente en contra de la generalización que supone decir que ‘Alcalá’ ha tomado esa medida, cuando lo cierto es que el voto contrario del PP representa a la mayoría de los vecinos complutenses”.

Resultado; mal perder, falta flagrante de capacidad política, incapacidad para definir argumentos de queja. Una pena.

Podría hacer otro comentario sobre la catadura moral de aquellos que, habiendo recibido favores y tratos especiales en cuestiones sanitarias, después promueven críticas de semejante importancia política como la de este caso. Pero, probablemente, eso me obligaría a entrar en la esfera personal.

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