Francisco Granados

Francisco Granados ha dimitido. El otrora mano izquierda (o derecha, da igual; muy cercano) de Esperanza Aguirre, ha abandonado sus cargos políticos para «disfrutar» de su vida privada.

¿Qué ha cambiado en las últimas semanas para que un ilustre «pulsa botones» en la Asamblea de Madrid y en el Senado haya abandonado tales puestos? Pues el hecho de que el diario El Mundo ha publicado que dispone de una cuenta en suiza con millón y medio de euros.

Si, a eso, unimos sus declaraciones contradictorias iniciales y el nulo peso que tenía ya en el PP, pues nada, mejor lejos de la política. Mejor para la política y, sin duda, mejor para él para que pueda disfrutar de esa cuenta suiza.

Lo peor es para nosotros. Lo que queda es que Granados fue alcalde de Valdemoro primero y después ascendió a la política regional ocupando el puesto de Consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid y Secretario General del PP de Madrid. Estando allí llegó a disputar la confianza máxima de Aguirre al mismísimo Ignacio González pero, el escándalo de las vigilancia a políticos del Ayuntamiento de Madrid y de la propia Comunidad, hizo que Aguirre lo cesara de su cargo en el gobierno regional e incluso en el partido.

Lo bueno de ocupar puestos de relevancia en los partidos alguna vez, tener pocos escrúpulos y el miedo de perder el puesto de los demás, hace que los partidos no te manden directamente a tu casa y que te busquen acomodo. Así, Granados permaneció en la Asamblea de Madrid y tiene puesto de Senador. O sea, cuando te portas mal y cometes irregularidades te sacan de la primera fila pero te ponen un pequeño sillón de oro para que sigas manteniendo la boca cerrada y no se te ocurra decir nada.

Eso ocurre en el PP y también en el PSOE. Incluso en IU; me viene a la memoria un antiguo líder de IU local que, al dejar de serlo, consiguió un puesto de confianza (asesor de comercio creo recordar) ¡en el Ayuntamiento de Fuenlabrada!… ¡Ya me dirán…! Que no se libra nadie.

Volviendo a Granados, la prueba del nueve ha venido con el tema del expediente. PP amenaza con un expediente disciplinario al militante Granados; éste avisa que si hacen eso se «van a encontrar»; el PP anuncia que nada de expediente.

Está claro; no hay nada mejor para sobrevivir y vivir bien, que tener «marrones» de otros, metidos en los cajones y tener los suficientemente pocos escrúpulos para callarlos y amenazar con contarlos cuando interese. De eso viven muchos en política y… también fuera.

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