JR en la SER

El pasado miércoles, Ser Henares entrevistó al líder de los socialistas alcalaínos, Javier Rodríguez. En la entrevista se repasó el Pleno ordinario del día anterior y diversos temas de la actualidad local.

Llevo unos días dando vueltas a las declaraciones del socialista y he acabado convencido de que la campaña electoral de las elecciones municipales de 2015 ha comenzado ya. Es probable que la cercanía de las elecciones europeas haya tenido algo que ver, pero veo claro que los partidos políticos locales están ya posicionándose para ese horizonte electoral de mayo del año que viene.

Así es como debe entenderse que PSOE e IU hayan presentado tres mociones conjuntas en el mencionado Pleno. Las tres mociones vienen a decir que puede haber un futuro en el que ambas formaciones de izquierdas se unan para gobernar Alcalá.

Javier Rodríguez fue preguntado sobre si podría volver a repetir como cabeza de lista de su partido. En su profusa explicación, vino a decir que no había nada que lo impidiera (parece que ni siquiera el Diario de Alcalá) porque, dado el tamaño de Alcalá, sería el PSOE, y no el PSM, quien tendría la última palabra y que, además, cuenta con la mayoría de los apoyos a nivel local para serlo.

También dejó claro que su partido es un grupo donde existen discrepancias y que es habitual que exista debate de opiniones encontradas. Los movimientos de concejales en contra de la opinión del líder son habituales y el hecho de que pudiera haber algunos compañeros actuales de la bancada socialista que estén buscando apoyos para sustituirle como cabeza de cartel, no parece suponer un quebranto a su autoridad. Digo parece.

Rodríguez se mostró crítico con IU y UPyD. Destacó que ambos son culpables de que ahora gobierne un alcalde del PP. UPyD por haber apoyado la investidura de Bello e IU por no haber apoyado la moción de censura que, con once firmas en el papel, quedó a la espera de las tres firmas de sus concejales. No le falta razón; ambos partidos, por acciones y omisiones, están permitiendo que está ciudad siga bajo la autoridad de Javier Bello que hace tiempo alcanzó su estado de máxima incapacidad.

Sobre IU, dijo no entender su actitud de defensa y apoyo al Equipo de Gobierno del PP pero, dejó traslucir, que esos momentos han podido acabar en aras de la recién inaugurada carrera por las elecciones del 15.

Comparó a UPyD con una mujer despechada que acaba de salir de un difícil matrimonio y se muestra beligerante, al extremo, con su anterior pareja. Preguntado sobre las “visitas a la calle Colegios” de los concejales magentas, vino a decir que es fruto de esa condición de despecho, como si pretendieran “lavar” el hecho de haber apoyado su investidura con las querellas actuales.

Son precisamente las frases que dedicó al tema de las querellas las que más me han dado que pensar.

No criticó que UPyD haya acudido a los tribunales pero vino a decir que se trata de una táctica política.

Si UPyD no persigue una lección ejemplarizante con sus querellas, éstas caerán en saco roto y no tendrán mayor recorrido que unos titulares de un tamaño de letra más grande que lo habitual. Quisiera pensar que los magenta-boys pretenden regenerar la política y que quieren que se juzguen las decisiones tomadas en Alcalá durante años, las mismas que han generado un déficit tan elevado, como desconocido y que han beneficiado a unos pocos en contra de la maximización del beneficio de toda la sociedad alcalaína. Si no fuese así, se despeñarán políticamente más tarde o más temprano.

Ahora, si la intención de UPyD es la regeneración y, si como consecuencia de sus querellas, alguno de los políticos o funcionarios del Ayuntamiento de Alcalá resultase imputado, la falta de apoyo y de seguimiento que tanto PSOE como IU están mostrando, les inhabilitaría para usar ese término (imputado) al referirse a los que así fueran.

UPyD está llevando el peso de estas acciones judiciales en completa soledad y, diré más, en la más absoluta de las indiferencias e incomprensiones por parte del resto de los partidos de la oposición, cuando no críticas directas.

O las querellas están bien o están mal. La indiferencia y la espera a ver si se substancian en algo políticamente utilizable, es decir, la apuesta sobre seguro, es criticable.

Me recuerda a aquella imagen de “los que suben hasta el final de la palmera y los que se quedan con los cocos que caen”.

Es la más clara muestra del comienzo de la campaña electoral. Si una medida acertada la toman otros, no podemos decir nunca que es acertada. Viene a ser como la moción de reprobación del alcalde, Javier Bello, por lo haber presentado un proyecto de presupuestos para 2014. Todos los grupos estaban de acuerdo en que el alcalde y su Equipo de Gobierno lo habían hecho mal, pero buscaron las excusas necesarias para que no se pudiera publicar que UPyD había logrado la reprobación del alcalde, por mucho que lo merezca.

Algo así puede suceder con esas querellas, si llegasen a prosperar.

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