Lo peor no es la “stripper”

Ha pasado un día y la rápida maquinaria de consumir noticias en la que se ha convertido nuestra sociedad, está ya con otros temas. Pero lo cierto es que ayer Alcalá reventó las audiencias gracias al dichoso vídeo de la insensata celebración de jubilación de un funcionario con una stripper en una dependencia municipal, concretamente, en el Parque Municipal de Servicios.

Creo que se puede decir que no ha habido medio de comunicación nacional que no haya reproducido el vídeo que, inicialmente, fue publicado por Alcalá Hoy. Hoy el vídeo, más como curiosidad que como noticia, ha saltado fronteras y se está viendo por toda Latinoamérica y resto de países del mundo como un ejemplo de machismo y de falta de decoro de un pueblo al que el Rey de España viene, como mínimo una vez al año, para entregar un importantísimo premio literario.

Sin embargo, lo peor de todo no es que el hecho se produjera, ni siquiera el hecho de que se grabara en vídeo. Desde luego, lo peor no es que ese vídeo haya salido a la luz y que se haya convertido en el vídeo más visto de los referidos a Alcalá de Henares en YouTube. Lo peor no es tampoco que a Alcalá o a los alcalaínos nos quede la fama mundial de juerguistas, lo peor de todo ha sido la actitud del Ayuntamiento con este tema, más concretamente del Equipo de Gobierno, responsable final de lo ocurrido.

Por mucho que Somos Alcalá emitiera una nota propia, desmarcándose del silencio ominoso del PSOE, intentando ponerse de perfil sobre la gestión de este vergonzoso asunto, lo cierto es que todos los componentes del Equipo de Gobierno municipal tienen, por acción, omisión o cercanía la misma responsabilidad.

La deleznable fiestecita se produjo en el Parque Municipal de Servicios el pasado 3 de marzo. Concedamos que ese mismo día ningún concejal se enteró del asunto, pero no creo que pasaran 24 horas desde que semejante actuación se produjo para que llegase a oídos del concejal responsable del lugar.

¿Qué se hizo desde entonces?

En la única nota apresurada que emitió la Oficina de Comunicación pasados dos minutos de la medianoche del día en el que explotó en las redes sociales de Alcalá, para saltar después al resto de España y hoy, al resto del mundo, se asegura que “se tomaron las medidas oportunas”. Pero se tapó. No se dijo nada públicamente. Sí, intentaron lavar los trapos sucios de un acto tan deleznable, en casa sin que nadie se enterara. Si el video no hubiese sido publicado, un acto así no se habría conocido y, si acaso se hubiese tomado alguna medida disciplinaria, apenas unos pocos la habrían conocido.

Esto dice muy poco de la supuesta transparencia que siempre intentan vendernos los componentes del tripartito de Alcalá. Y también dice muy poco del respeto a los derechos de la mujer del que tanto se vanaglorian en la izquierda.

La sensación que han dado es que se han “acongojado” por el hecho de tener que sancionar y, probablemente, expulsar a los funcionarios implicados y, quizá también la necesidad de que el responsable del Parque Municipal de Servicios, tenga que dimitir por lo ocurrido.

Como hizo Bello en el caso de la recaudación desaparecida del Concierto Rumbo a la Esperanza, ahora el PSOE y Somos Alcalá se parapetan detrás de la Investigación Reservada para evitar tener que dar explicaciones mientras ésta se realiza. Hacen lo mismo que en la legislatura pasada criticaron al anterior Equipo de Gobierno del PP.

La gestión de la crisis que el gobierno municipal ha hecho es la antítesis de lo que se debería haber hecho. Desde el primer minuto que se sabe, luz y taquígrafos para evitar, primero, que cosas como la ocurrida puedan volver a ocurrir y, segundo, para que un vídeo no se convierta en lo más visto del día en toda España dejando por los suelos a toda una Ciudad que presume de patrimonio, de cultura y de historia. Difícil es conseguir tener buena fama y buen predicamento pero la mala fama de consigue de manera fulgurante con eventos como el ocurrido.

El gobierno del PSOE, Somos Alcalá e IU lo han intentado tapar. Si solo fue uno de los partidos, significa que no hay un bloque si no tres taifas y, si se ha actuado como lo han hecho, todos tienen una responsabilidad solidaria en la gravedad de lo ocurrido.

No hay transparencia en este gobierno, nos engañan. No hay ganas de hacer bien las cosas, al crontrario, hay ganas de seguir metiendo la porquería debajo de las alfombras.

Y si la gestión que han hecho de esta crisis es accidental, significa que no tienen capacidad para llevar adelante la labor de dirección de un conjunto de trabajadores tan sobredimensionado y caro como es la plantilla municipal. Un grupo de funcionarios tan mal criados durante años y años por el PP, en pos de una mal entendida “paz social”, que ahora se creen con capacidad para montar un espectáculo como el de una stripper para homenajear a un “jefe” del Parque Municipal de Servicios en el propio centro de trabajo. Alguien con bemoles tendrá que decir algún día que en esta ciudad, si hay una casta de verdad, esta es la de los funcionarios municipales. Y la responsabilidad de ello no es solo el PSOE; recae, sobre todo, en los anteriores gobiernos del PP. Lo que esto viene a significar es que el PSOE y Somos Alcalá no tienen capacidad para revertir la situación.

A ver cómo nos quitamos los alcalaínos la fama de “puteros” que nos han endilgado estos funcionarios con su actitud descerebrada y estos políticos medianos por su ineficaz gestión del triste asunto.

(Artículo publicado el 16 de marzo de 2017 en la App de Portal Local)

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