Manipulando que es gerundio

Anda corriendo por Internet el bulo interesado sobre la supuesta manipulación de los resultados de las pasadas elecciones generales.

Me han llegado por correo electrónico artículos de blogs, recopilaciones de enlaces a otros artículos, supuestos comentarios en radio y televisión y, por si fuera poco, hasta una portada de The New York Times en el que se hablaba de “fraude electoral”.

El origen de todos esos mensajes son colectivos cercanos a la ensalada de siglas de partidos de extrema izquierda que todos reconocemos como Podemos. Sin embargo, ningún conocido representante de esa coalición ha dicho nada en ese sentido, lo que viene a demostrar que ni ellos mismos creen los mensajes repartidos por la estupenda maquinaria de difusión de ¿ideas? que lleva meses en marcha para favorecer los intereses “podemitas”.

La idea de que se hayan manipulado los resultados de las elecciones es tan peregrina y tan ofensiva para la democracia española que su publicidad no hace más que desprestigiar a los propios que la difunden y la creen.

La mayoría de los bulos que he leído basan todas sus conjeturas en el hecho de que las encuestas a pie de urna (las “israelitas”) daban ganador a Podemos y, después, los resultados muestran una importante caída de resultados, respecto al mes de diciembre pasado, y un estrepitoso fracaso, respecto a las expectativas creadas. ¡Como si las encuestas no se hubiesen equivocado nunca!

El proceso electoral español es seguro y la manipulación de los datos requeriría de la participación de muchas personas de muchos partidos distintos. Alguien debería explicar a estos teóricos defensores de la verdad, que en cada una de las mesas de cada colegio electoral de España había un interventor o apoderado de cada uno de los partidos. Sí, también de Podemos. Así que si hubiese habido esa gran manipulación que difunden, hasta el propio Podemos estaría en el ajo. Un despropósito.

Las israelitas no dieron los resultados correctos porque los votantes del PP se han avergonzado de reconocerlo y no han contestado y los de Podemos lo han hecho con orgullo y cierto frenesí. Las empresa demoscópicas han vuelto a ser pilladas con los “pantalones bajados” pero, de ahí a hablar de “pucherazo”, va mucho trecho.

Quiero pensar que todas estas fábulas tan antidemocráticas y tan ofensivas no provienen de los mismos que creían que iban a gobernar este país tras el 26J porque si no…

Por cierto, la portada del TNYT era falsa. No mostró interés en los resultados de las elecciones en España y, mucho menos, por la empanada mental de nuestra extrema izquierda patria sobre su manipulación.

Llego (Artículo publicado el 30 de junio de 2016 en la App de Portal Local)

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