Otra de breves

Ha sido esta una semana llena de pequeñas cosas y detalles en la política local que me han parecido muy interesantes. Así que voy a intentar describirlas en este artículo coral.

Declaración en el Juzgado

El martes por la mañana declaró en los Juzgados de Alcalá el exalcalde y actual portavoz y presidente del PP local, Javier Bello. Lo hizo en calidad de imputado como presidente de la Junta de Gobierno que aprobó decenas de pagos con “reparos” del Interventor por un valor de más de 1,7 millones de euros. El juzgado investiga un presunto delito de prevaricación administrativa por esos pagos.

Del juzgado, tras más de una hora y media de declaración, salió como entró; “imputado”. O, como le gusta decir ahora a él, adelantándose a la nueva Ley de Procedimiento Judicial, “investigado”. Para el caso es lo mismo. El resultado es que, a falta de una nueva providencia que pudiera dictar el Juzgado en cuestión, el exalcalde de Alcalá continúa siendo investigado por un presunto delito de prevaricación administrativa, figura que se asocia con la corrupción política.

Pero la declaración estuvo repleta de detalles. Por ejemplo, hacía tiempo que no se congregaban tantos medios de comunicación en la entrada de esos Juzgados. Tan llamativas fueron las presencias como las ausencias. Por ejemplo, Televisión Española (y Radio Nacional) desplazó un equipo de redactora y cámara para recoger las imágenes del exalcalde entrando en sede judicial y de sus breves declaraciones a la salida. No estuvo ninguna otra televisión, ni siquiera TeleMadrid. También estuvo la agencia EFE, Puerta, AlcaláHoy y AlcalaYmás. Entre las ausencias, el Diario, La luna. Yo estuve aunque más a título personal que en nombre de Portal Local.

Javier Bello en el interior del Juzgado de Alcalá.

Javier Bello en el interior del Juzgado de Alcalá.

La declaración ha pasado sin pena ni gloria. Aparte el minuto de crónica en el informativo regional de TVE, lo cierto es que ningún medio nacional se ha hecho eco. Ni siquiera UPyD, formación que inicialmente presenta la denuncia, emitió nota alguna sobre la comparecencia. Solo Podemos alzó la voz para recordar que la imputación es éticamente incompatible con la labor de concejal que el exalcalde todavía ostenta.

Bello salió de la declaración tan imputado como investigado y el proceso judicial sigue su curso a la velocidad habitual de la justicia española.

También ha resultado curioso que los medios digitales locales no hayan apenas prestado atención a la primera vez en la que un exalcalde acude a un juzgado a declarar imputado por un presunto delito de corrupción política. Alguno publicó el artículo que ya tenía preparado asegurando que todo estaba correcto y que no había de qué alarmarse. Otro ha pasado de la ocasión con una entrevista personal. Yo me he quedado sorprendido y, en mi opinión, supone un retrato perfecto de las intenciones de cada uno.

Bello acudió con dos abogados, uno de ellos compañero de pupitre en el Salón de Plenos. El Ayuntamiento envió a un representante. UPyD al suyo. Aunque Bello asegura que el fiscal le trató con condescendencia, lo cierto es que otras fuentes aseguran que las preguntas del fiscal fueron incisivas, críticas y reveladoras. A la causa se aportaron todos los pagos con “reparos” tanto de 2013 como 2014 (la denuncia inicial, la que trató el Tribunal de Cuentas y que llegó al fiscal con “indicios de prevaricación administrativa”, solo contaba con unos 400.000 euros de pagos con “reparos”) gracias al informe del Interventor Municipal que desglosó todas las irregularidades, tal y como se han presentado en el Pleno ordinario de Septiembre y cuya documentación es ya pública. Incluso aparecieron temas nuevos como contratos en exclusividad de contratas municipales…

Lo cierto es que la sensación que me queda es que la cosa no va a acabar aquí. Ya saben mi opinión sobre la existencia o no de delito pero lo que importa es lo que opine la justicia y, tras la vista con la declaración del exalcalde, parece que el fiscal tiene intención de continuar desentrañando (investigando) el proceder de Javier Bello al frente de su Junta de Gobierno. Lo veremos.

 

Pleno

En la tarde del martes se celebró el Pleno ordinario del mes de octubre. También se retransmitió por Internet con una calidad muy inferior a la del mes pasado. Problemas de sonido y deficiente calidad de imagen. Pero “a caballo regalado, no le mires el dentado”.

Las mociones de Ciudadanos dieron mucho juego dialéctico y, en mi opinión, descubrieron un talante de sus representantes que no me gustó nada.

Una moción destinada a “mejora de la situación de los distritos y barrios” se convirtió en una defensa a ultranza a la legitimidad de la contratación de los más de 190 trabajadores que en diciembre de 2014 fueron contratados por 9 meses con dinero de la Comunidad de Madrid en el llamado PIL (Plan de Inserción Laboral). Haciendo un uso populista del sentimiento legítimo de desamparo de los trabajadores que pertenecieron al PIL, el concejal Gregorio David Valle, alzó repetidamente la voz defendiendo la legitimidad de usar más dinero público de unas administraciones tan endeudadas como la autonómica y la local para dar empleo a estos trabajadores.

Primero me sorprendió el tono de la intervención de este concejal de Ciudadanos asegurando, sin lugar a discusión, que gracias a estos trabajadores las calles y los jardines habían estado más decentes que en la actualidad y que sin ellos iba a ser poco menos que un desastre. Lo segundo que no entiendo es como un partido que pretende pasar por liberal (recientemente ha recibido el apoyo del grupo de partidos liberales europeos) defiende medidas de contratación de personal por parte de las administraciones públicas como en este caso.

Cuando se contrató a estos más de 190 trabajadores en la Navidad de 2014 por 9 meses con dinero público, saltó la legítima crítica de entender que se trataba de una medida electoralista y que no tenía razón de ser el gasto de más dinero público para una situación tan coyuntural. A ello se sumaron los problemas de falta de previsión que durante semanas llevó a los contratados a matar el tiempo ocioso sin trabajo, en carpas en el Parque Municipal de Servicios. Después se dedicaron a mejorar la limpieza y el mantenimiento de parques reforzando los servicios de empresas privadas a las que se supone contratadas para prestar esos servicios con unos niveles de calidad que no se están cumpliendo.

El discurso populista de Ciudadanos en esta moción, más propio de una posición irracional de un partido extremista, y el tono empleado me produjo una amarga sensación. Debe ser que no lo entendí bien.

Esa sensación se vio incrementada por la moción estrella del Pleno. Aquella de Ciudadanos que pedía una nueva rebaja de salarios de la Corporación hasta los 36.600 euros que formaba parte del programa electoral de Somos Alcalá. En el Pleno anterior ya se votó una rebaja de salarios que no satisfizo a los partidos de la oposición. Sus salarios se veían recortados en mayor medida que los del Equipo de Gobierno y, aunque el ahorro final de la masa salarial era superior a la prometida, destacaron la incongruencia de gastar más en asesores que antes no existían.

La moción de Ciudadanos, defendida por su portavoz, Miguel Ángel Lezcano, ocultaba una trampa política. Pretendía enfrentar a los dos grandes partidos que se han asociado en el gobierno municipal; PSOE y Somos Alcalá. El PSOE no está dispuesto a cobrar por su gestión al frente del Ayuntamiento las cantidades que prometió Somos Alcalá. Éstos se ven obligados por su palabra y sus convicciones así que los concejales del gobierno municipal cobran distinto en función de su criterio político. Ciudadanos quería que Somos Alcalá obligara al PSOE a que todos los concejales cobraran lo mismo. Yo creo que lo que se buscaba era un voto dividido en el seno del Equipo de Gobierno. Para conseguirlo, Lezcano llegó a prometer que si aceptaban la propuesta, iría a trabajar gratis (para el Ayuntamiento que no para el conjunto de los ciudadanos) y renunciaría a su salario como concejal. Pero la propuesta no coló. Para evitar el retrato de Somos Alcalá votando en contra de la moción de Ciudadanos, se presentó una enmienda que cambió el sentido de la moción y lo diluyó de tal manera que se terminó volviendo a votar el modelo de retribuciones ya aprobado el mes pasado.

Lo que me disgustó en este caso, es que Ciudadanos prefirió el populismo de apoyar una medida del programa de Somos Alcalá (con el que no creo que compartan mucho ideario político) de rebaja de salario, a dignificar el puesto de concejal de gobierno con un salario acorde a la responsabilidad. Porque si se puede rebajar el sueldo hasta 36.600 euros, ¿por qué no a 30.000?

Como muy bien ha escrito Óscar Sáez en su blog; “Un alcalde que no cobre un euro puede salir muy caro a una ciudad si su gestión es un desastre, mientras que un alcalde que gane 100.000 euros puede resultar barato si hace crecer social y económicamente a la ciudad”. Totalmente de acuerdo.

Era la segunda ocasión en este Pleno en la que veía a concejales de Ciudadanos comportarse como populistas de ideología extrema en vez de como responsables de centro liberal. En resumen, no espero de un partido con intenciones regeneradoras como Ciudadanos que se pierda en mociones populistas como considero las dos que he comentado… haciendo además el juego sucio del PP.

Miguel Ángel Lezcano, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Alcalá, en el programa "Madrid despierta" de TeleMadrid.

Miguel Ángel Lezcano, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Alcalá, en el programa «Madrid despierta» de TeleMadrid.

Merece mención la presencia de TeleMadrid (el mismo canal que no cubrió la declaración como imputado del exalcalde) en directo desde la plaza de Cervantes, para una entrevista en un programa matinal de actualidad, al portavoz de Ciudadanos en referencia a la moción de los sueldos. He sentido sonrojo y vergüenza ajena cuando he oído a Lezcano defender que el ahora alcalde no se ha rebajado nada el sueldo porque sigue cobrando lo mismo que cobraba como “jefe de la oposición”. Insisto, no espero de un partido “regenerador” que realice estos análisis populistas propios de otras ideologías extremas. No veo legítimo valorar que no hay rebaja de salario (por mucho que así lo reflejen las frías cifras) cuando el actual alcalde ha pasado de las casi nulas responsabilidades de su puesto de portavoz en la oposición, a tener toda la responsabilidad de la gestión de un ayuntamiento como el de Alcalá. Repito mi decepción.

Y, habiendo más cosas que detallaría, voy a obviarlas en pos del objetivo de que me lean hasta el final y no se aburran de tanta letra.

No quiero dejar escapar el último diálogo del Pleno. Ante una pregunta del PP pidiendo una disculpa pública del concejal de Hacienda, Fernando Fernández Lara, por decir que se estaba pagando la luz de un local de Torrelodones, el concejal aludido no solo no emitió disculpa sino que realizó un alegato describiendo muchas de las irregularidades que ha detectado al hacerse cargo de su concejalía. Ante el rapapolvo recibido, el exalcalde, el imputado Javier Bello, interpeló al alcalde diciendo que si en las contestaciones se iban a hacer alegatos de esa manera, ellos también lo harían en las preguntas. La contestación del ahora alcalde, Javier Rodríguez, fue que la ordenanza de funcionamiento del Pleno está en vigor desde 2006, a lo que Javier Bello contesto; “pero entonces yo no estaba”¿Y qué? ¿Pretende el exalcalde no verse regido por una norma que se aprobó sin su presencia? Es otra de esas frases que forma parte de la larga lista de exabruptos verbales que caracterizan a este nefasto político.

 

Las cuentas del Ayuntamiento

Durante los siguiente días de resaca del Pleno, han comenzado a surgir comentarios sobre el estado en el que están las cuentas municipales. Ya hace semanas que el concejal de Hacienda dijo públicamente que estaba peor de lo que se pensaba pero comienzan a salir detalles, y muchos más que deberán hacerse público para cumplir con el compromiso de transparencia y hacer pedagogía política y ciudadana, que muestran la lamentable gestión que se estaba realizando por parte del anterior Equipo de Gobierno.

Como ejemplo, baste considerar que la carta que el Ministerio de Hacienda de Montero a hecho llegar al Consistorio alcalaíno tan solo ha sido recibida por una veintena de otros municipios de toda España. El Equipo de Gobierno actual sabe que no puede permitir que Hacienda tome las riendas de la gestión económica municipal porque significaría un importante incremento de la presión fiscal sobre los vecinos, recortes en servicios municipales (probablemente los de carácter social) y previsibles recortes de plantilla municipal, dado que el coste del capítulo dedicado a los salarios y la Seguridad Social de los trabajadores municipales es, sin duda, la parte más importante del presupuesto municipal, con un porcentaje mucho mayor que en otros consistorios de ciudades similares.

La situación económica y de gestión heredada es muy mala, mucho peor de lo que pueda reflejar con mis palabras. Y con ello, lo peor es el escaso margen de maniobra con que cuenta el nuevo gobierno que, además, se ve lamentablemente reducido por culpa de su color político. Tengo claro que un gobierno municipal del PP contaría con un análisis más benévolo por parte del ministerio de Hacienda. Con todo ello, las soluciones existentes van a requerir sacrificios y de ellos va a poder sacar partido la oposición. Unos con legitimidad, a los que les aconsejo no volver a caer en su actual deriva populista; otros sin ninguna legitimidad puesto que han sido los causantes directos del momento crítico que vive el Ayuntamiento de Alcalá y, además, están regidos por un portavoz y presidente imputado por un presunto delito de corrupción. Otro gallo les cantaría si pudieran mostrar una nueva cara y un nuevo proyecto… real.

 

Cospedal y el imputado

Para finalizar, no quiero dejar de mencionar el último “chascarrillo” protagonizado por el PP de Alcalá. Casi a las 10 de la noche del pasado jueves, 22 de octubre, después de finalizar un Comité de Dirección local en el que Bello nombró a varios nuevos miembros de “su cuerda” para remplazar a varios dimitidos disconformes con la gestión que se viene haciendo en el partido, se anunció desde la cuenta de Twitter del PP de Alcalá que la Secretaria General del partido, María Dolores de Cospedal, acudiría el lunes, 26 de octubre, a partir de las 18:00 horas a la nueva sede del PP en Alcalá para realizar la inauguración oficial. El tuit se repitió media hora después y otra vez alrededor de las 14:00 horas del día siguiente. Poco después de las 19:00 del viernes, la misma cuenta de Twitter anunciaba el aplazamiento “sine díe” de la inauguración sin especificar razón alguna.

Anuncio de la presencia de la Secretaria General del PP en Alcalá para inauguración de la nueva sede local del partido.

Anuncio de la presencia de la Secretaria General del PP en Alcalá para inauguración de la nueva sede local del partido.

Tengo para mi que la idea debió fraguarse durante la celebración del Congreso de los partidos populares europeos en Madrid, el pasado miércoles. En el Palacio de Congresos de IFEMA estuvieron tanto la Secretaria General del PP como el presidente local del partido. Allí debió cerrarse la intención y posteriormente se cuadró la fecha y la hora.

Aplazamiento de la visita de María Dolores de Cospedal y de la inauguración de la sede local del PP.

Aplazamiento de la visita de María Dolores de Cospedal y de la inauguración de la sede local del PP.

Cuando me enteré del evento no pude por menos que extrañarme de que Dolores de Cospedal hiciera de madrina de la presentación en sociedad de una sede de la mano de un presidente local imputado por un presunto delito de corrupción. No parecía muy oportuno dado que una visita de ese tipo fácilmente podía entenderse como un respaldo tácito del aparato del partido a un político desprestigiado y pendiente de un proceso legal como ocurre con Bello. Un político, además, que ha declarado que no es el futuro del PP de Alcalá y que apenas es el presente. Veremos si se concreta una nueva fecha y la presencia de toda una Secretaria General del PP en una sede presidida por un imputado que no termina de dimitir de su cargo.

Por cierto, pensé que Bello había asegurado que si salía del Juzgado como imputado (= investigado) dimitiría de sus cargos… me habré equivocado. El próximo viernes está anunciada la celebración de una Asamblea Local del PP de carácter informativo (no extraordinaria, como solicitaba «Nuevo impulso»); promete dar minutos de gloria y permitirá cuantificar las fuerzas de las diversas secciones en las que parece dividido el PP de Alcalá.

 

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2 comments

  1. José María

    Aprovecharán nuestros insignes próceres para hacer de una vez unos presupuestos lógicos de buena administración, o seguiremos viviendo entre corrupción, estupidez y populismo?

  2. Menos llorar

    A éste señor, o sea a Don Miguel Ángel Lezcano, parece ser que lo único que le interesa es el ‘vil metal’, pero no se preocupa ni él ni su grupo el darse una vueltecita por los barrios periféricos y ver en estado están, solo le gusta protestar y no salir del Consistorio.

    Sr. Lezcano, si no le interesa la política, pida el reingreso en la Guardia Civil, dudamos que le admitieran, y si quiere seguir en la política, en vez de pedir dinero, trabaje más, ya que su sueldo como el de todos, los pagamos los contribuyentes.

    No nos extraña a los contribuyentes que la clase política esté bajo mínimos.