Plan de ciudad 2020

Nos vende el Boletín Oficial de Bello lo positivo que es que el alcalde haya tendido la mano para negociar un Plan de ciudad para 2020. Se sorprende de la “fría reacción de la oposición” y advierte que no sería serio rechazar la propuesta del alcalde.

Lo malo, lo que no dicen, es que los planes de importante calado, los estratégicos para organizaciones o para ciudades, como en este caso, se tienen que basar en la confianza entre las personas y en la demostración de sus capacidades. Y ahí es donde fallamos. Porque nadie tiene ya confianza en los acuerdos que se puedan tomar con Javier Bello.

Redujo a papel mojado el acuerdo que le sirvió para ser alcalde en menos de 24 horas. Ha sido incapaz de mantener su palabra en decenas de pequeñas cuestiones. No ha sabido mantener ni acuerdos políticos, ni fuera ni dentro de su partido. Sus planes e ideas y sus acuerdos con los mismos a los que ha criticado antes, han vaciado de personalidad la imagen de su persona.

Se trata de alguien vacío, amortizado, incapaz. ¿Cómo se va a poder desarrollar un Plan de Ciudad a largo plazo con la dirección de alguien así? Tan entregado a intereses espúreos, tan equivocado en sus formas y en sus fondos, tan poco capaz, con ideas tan peregrinas como ese tour navideño, como esas críticas al Rector, como esa prórroga de presupuestos sin proyecto previo…

Sí a un Plan de Ciudad para 2020 pero no se puede esperar nada positivo si las riendas las lleva Javier Bello. Queda demostrado día, tras día.

Deja un comentario