Sainete

Somos un país de sainete. ¿Ustedes han analizado la situación política que estamos viviendo?

Viendo en directo la declaración judicial de Francisco Correa y las confirmaciones de todas las acusaciones de financiación ilegal del PP, las mismas que todos hemos leído múltiples ocasiones desde hace mucho tiempo, no he podido evitar pensar que, por otro lado, existe una carrera institucional para elegir a Rajoy, el presidente del PP, como Presidente del Gobierno. Pero, ¿cómo es posible?

Lo declarado por Correa no es nada nuevo, solo que ahora lo ha confirmado el propio interesado y, a pesar de todo ello, el PP no solo es el partido más votado si no que, si hubiese terceras elecciones volvería a ganar por mayor diferencia de la que tiene ahora, según las encuestas.

Se lo cuentas a un norteamericano y seguro que no se lo cree. Claro que él te contaría los perfiles de los dos candidatos que se van a enfrentar por el Partido Republicano y el Demócrata para presidir la mayor superpotencia del mundo y entonces, lo más probable, es que los dos os echéis a llorar. Porque menuda tienen allí; la mala o el super-peor.

Poco más o menos ocurre lo mismo aquí. Los electores españoles de quien más se fían es del partido que se ha financiado ilegalmente y que tiene la menor democracia interna. Solo este breve análisis ya debería haber hecho caer a Pedro Sánchez después de las últimas generales sin necesidad de esperar a que preparara un acuerdo semi-secreto con nacionalistas y Podemos para formar un gobierno radical. Si Sánchez no ha sido capaz de ganar a este PP, ¿qué futuro podía dar a su partido?

Ahora, este PSOE ¿nuevo?, en vez de hacer leña del árbol caído (o a medio caer o duro como un roble, yo es que ya no entiendo la situación de este PP y no sé como calificarle) resulta que intenta no criticar mucho al partido de Rajoy porque va a terminar teniendo que diseñar una operación mingitoria para que un determinado número de diputados se ausenten durante la segunda votación de investidura del actual presidente en funciones, el imperturbable e inefable Rajoy.

Y, por otro lado, sigue habiendo una fuerte corriente dentro del PSOE, los que apoyaban a Pedro Sánchez, que creen que no se debe permitir que Rajoy gobierne aunque eso suponga la celebración de unas nuevas elecciones y que, casi con toda seguridad, el PSOE pase a ser el segundo partido de la izquierda española y tenga todavía mucho menos poder que el que pueda tener ahora con sus actuales 85 diputados. El PSOE también tiene que elegir entre lo malo y lo peor.

Así que somos un país con una democracia que es como una mala broma. Tener que elegir entre los políticos malos o los malísimos. Los que se han financiado ilegalmente o los que están dispuestos a disolver y entregar la unidad territorial por gobernar.

Después, los ciudadanos volveremos a quejarnos de los sueldos de los políticos y les pediremos que los rebajen para que todos aquellos que tienen formación y alguna capacidad de gestión prefieran trabajar para el sector privado que para el servicio público.

Lo dicho, un sainete.

Llego (Artículo publicado el 13 de octubre de 2016 en la App de Portal Local)

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