Vuelta a los conciertos

Repasando alguno de los acontecimientos del verano, me veo en la obligación de comentar el tema de los Conciertos de la Muralla, de cuya serie quedan algunas actuaciones.

El proyecto inicial parecía muy positivo. Con poco dinero municipal, una empresa privada se comprometía a ofrecer una serie de conciertos pero las cosas no han salido como se esperaba. El concurso inicial dejó fuera a una empresa pero, primera irregularidad, esa empresa ha conseguido organizar algunos conciertos por el método de la subcontratación. Resulta difícil explicar que una empresa no apta para contratar con el ayuntamiento pudiera organizar conciertos finalmente. También es resulta raro que, además, sea esa empresa la que ofrece mejor calidad en el catálogo de conciertos ofrecidos.

Después llegó el tema de la cancelación, forzada desde el Equipo de Gobierno, del concierto de Francisco por cuestiones políticas. Censura en toda regla. La oposición se lanzó a la yugular de los responsables pero inmediatamente se tornaron en nuevos inquisidores al pedir la censura de otros intérpretes. Los conciertos se convirtieron en algo alejado de la profesionalidad para ser una nueva pieza del tablero político y eso les echó a perder.

Después de estos graves defectos de origen, acontecieron hechos muy extraños como la falta de interés en conciertos de artistas de talla mundial como el caso de Julieta Venegas. Que una cantante de su importancia no cancelara un concierto para 200 personas (mal contadas) demuestra su gran profesionalidad. Otros conciertos no tuvieron un aforo que los hiciera rentables y eso demuestra o una muy mala planificación o un enorme desinterés de la gente.

Lo que es evidente es que el efecto llamada que estos conciertos debían tener para atraer a visitantes de otras ciudades no fue tal. ¿Las fechas, la calidad de los artistas, los precios?

Los conciertos han sido un fiasco y no han servido para su objetivo, poner a Alcalá en el circuito de escenarios veraniegos para disfrutar de buena música. ¿Sería buena la especialización como otras ciudades que se vuelcan con el jazz, música folk, electrónica…?

El fallo de los conciertos incrementó el fiasco general de las ferias de este año que podrían tener algo positivo si sirven para debatir y cambiar el modelo hacia algo que atraiga a visitantes y satisfaga a los locales, a aquellos que no estén de vacaciones.

Llego (Artículo publicado el 7 de septiembre de 2016 en la App de Portal Local)

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